Salesianos Cooperadores

 

Los salesianos cooperadores son la primera rama fundada por Don Bosco de la Familia Salesiana. Nace de la necesidad que tiene Don Bosco de obtener cooperadores para sacar adelante su sueño de brindar al muchacho abandonado, obrero, huérfano o en cualquier situación de riesgo, su ideal del sistema preventivo.

Para Don Bosco, los salesianos cooperadores eran salesianos externos, es decir, que sin asumir los votos religiosos, vivirían a plenitud su carisma salesiano permaneciendo en la sociedad civil y llegando a aquellos sitios a los que los religiosos por su naturaleza no podrían llegar en beneficio de los jóvenes. Para conseguirlo, Don Bosco les dejó escrito un Proyecto de Vida Apostólica que les ofrece un camino auténtico de santificación apostólica, según las exigencias de la Iglesia y del mundo actual. 

La salesianidad secular de los Cooperadores los lleva a preferir algunos espacios de compromiso, según las situaciones y las capacidades personales:

  • La familia, para promover el crecimiento como comunidad de las personas, fundamentadas en el amor y en la convivencia, en la cual desarrollan relaciones educativas inspiradas en el Sistema Preventivo;
  • La escuela y los centros educativos donde, como maestros, padres o colaboradores, prestan atención a la educación integral de los jóvenes y proponen un estilo educativo de sello salesiano;
  • Los centros juveniles, en los cuales promueven, de diversos modos el uso sano y creativo del tiempo libre, abierto a valores como la amistad, la solidaridad y el compromiso hacia los demás;
  • La parroquia y el oratorio, colaborando en la animación de grupos juveniles según el criterio que reúne educación y evangelización, o en otras actividades pastorales;
  • La comunicación social, “que crea cultura y difunde en el pueblo modelos de vida”, para llevar al mundo de los medios de comunicación el amor a la verdad, la atención educativa y la opción por los mensajes positivos;
  • La política, los servicios sociales, el voluntariado, para hacer las estructuras, instituciones y servicios “más conformes a las exigencias evangélicas de libertad, justicia y fraternidad” (P.VA., art. 11), más atentos al bien común, más abiertos al mundo juvenil y a la dimensión preventiva en la solución de los problemas;
  • El mundo del trabajo, para testimoniar y promover en él la ética del servicio, la atención a las personas, la solidaridad con los más débiles, la preocupación por quien no tiene trabajo, superando lógicas de mera eficiencia económica que a menudo ignoran las necesidades de la persona.
 
Venta de Uniformes Cerrado 10/11/2017
Se informa que el Viernes 10 de Noviembre no estará abierta la tienda de uniformes.   Perdonen las molestias. Gracias.
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